Preguntas frecuentes sobre la ecografía de tobillo
¿Qué estructuras analiza una ecografía de tobillo?
Permite estudiar ligamentos laterales, tendones peroneos, tendón de Aquiles, bursas, tejido blando, líquido, zonas inflamadas y áreas dolorosas alrededor del tobillo.
¿Sirve después de un esguince?
Sí, puede ayudar a valorar ligamentos superficiales, hematomas, inflamación residual o lesiones asociadas cuando el dolor continúa tras una torcedura.
¿Puede revisar el tendón de Aquiles?
Sí, la ecografía es muy útil para valorar engrosamiento, tendinopatía, bursitis cercana o sospecha de rotura parcial del tendón de Aquiles.
¿Detecta problemas en los tendones peroneos?
Sí, permite estudiar su recorrido por la cara externa del tobillo y valorar inflamación, líquido en la vaina o signos de lesión tendinosa.
¿Es útil si el tobillo se hincha con frecuencia?
Puede aportar información sobre derrame, inflamación de tejidos blandos, bursitis o cambios relacionados con sobrecarga, según la zona donde aparezca la hinchazón.
¿Valora lesiones óseas del tobillo?
La ecografía no es la prueba principal para estudiar el hueso. Si se sospecha fractura, el médico puede indicar radiografía, TAC o resonancia.
¿Necesito alguna preparación?
No necesita preparación previa. Es recomendable acudir con calzado fácil de retirar y sin cremas en la zona del tobillo.
¿Puedo hacerme la prueba si llevo vendaje?
Depende del tipo de vendaje. Para explorar bien la zona suele ser necesario descubrir el tobillo, salvo que el equipo indique lo contrario.
¿La exploración molesta?
Normalmente no. Puede notarse cierta incomodidad si se presiona una zona muy sensible, inflamada o recién lesionada.
¿En cuánto tiempo tendré el informe?
El informe radiológico suele estar disponible aproximadamente en 24 horas hábiles.