¿Qué es un TAC de baja dosis para prevenir cáncer de pulmón?
El TAC de baja dosis es una tomografía especialmente diseñada para estudios preventivos, capaz de utilizar entre un 80 % y un 90 % menos de radiación que un TAC convencional. Esta reducción mantiene una excelente calidad diagnóstica y lo convierte en una herramienta segura para controles periódicos.
A nivel internacional, esta técnica está considerada el método de referencia para el cribado de cáncer de pulmón en personas con riesgo elevado, como fumadores y exfumadores. Su eficacia y su baja radiación permiten realizar seguimientos continuados sin comprometer la seguridad del paciente.
Gracias a su alta sensibilidad, el TAC de baja dosis puede identificar nódulos pulmonares muy pequeños, incluso en fases iniciales en las que todavía son tratables. Detectar estas lesiones tempranamente aumenta de forma considerable las posibilidades de un tratamiento eficaz y un mejor pronóstico.
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“Esta prueba no sustituye una valoración médica. Su indicación debe ser evaluada por un profesional sanitario.”